Reflexión y contexto sobre la seguridad ferroviaria en España
El papel del ferrocarril en la logística, su funcionamiento y la importancia de seguir invirtiendo en seguridad, infraestructura y formación.

Fuente e imagen: Vitaliy Zamedyanskiy en Unsplash.
Estos días España vive momentos duros tras dos graves incidentes ferroviarios.
Como profesionales vinculados a la logística terrestre, queremos aportar contexto y perspectiva, sin restar importancia a la tragedia ni a las investigaciones que continúan su curso.
¿Cómo funciona un tren?
Los trenes, tanto de pasajeros como de mercancías, circulan sobre vías de acero con ruedas igualmente metálicas. Este diseño ofrece muy baja resistencia al rodamiento, lo que permite transportar grandes cargas con menos energía que otros modos de transporte. La tracción puede ser eléctrica (a través de catenarias y subestaciones) o diésel-eléctrica, y sistemas modernos incorporan tecnologías como frenado regenerativo, que aprovecha la energía al desacelerar.
La infraestructura (vías, traviesas, balasto, señales y sistemas de control de tráfico) es tan crucial como las propias unidades. Por eso se requieren inspecciones continuas, mantenimiento y tecnologías de control automático para minimizar riesgos y garantizar la seguridad operativa.
En transporte de mercancías, el ferrocarril es un pilar silencioso pero fundamental. Un solo tren de mercancías puede mover el equivalente de decenas de camiones, reduciendo congestión en carreteras y emisiones de CO₂ por tonelada transportada. Esto hace del tren una pieza clave en cadenas logísticas intermodales eficientes y más respetuosas con el planeta. Comparado con el transporte aéreo o marítimo, el tren no sustituye completamente estos modos (cada uno tiene su rol según urgencia, volumen o destino), pero complementa la cadena logística acercando mercancías desde puertos y hubs hasta centros urbanos o industriales con mayor eficiencia energética.
¿Cómo evitar nuevos accidentes?
Estos accidentes son un recordatorio de que inversión en infraestructura, digitalización de redes ferroviarias y formación especializada no son opcionales: son esenciales para un transporte seguro y competitivo. Como actores del sector logístico, apoyamos los procesos de investigación y las mejoras continuas que reforzarán la confianza en el tren como medio seguro y sostenible tanto para personas como para mercancías.

